Intereses diferenciados, artículo de Gustavo Volmar

La solución no es quitar la exención de que disfrutan los intereses de los títulos de Hacienda, sino extenderla a otros destinos del ahorro nacional.

Un indicio revelador de eficiencia en el funcionamiento de los mercados es la ausencia de divergencias de precios que no obedezcan a factores como transporte, riesgo, empaque o calidad. Su presencia es señal de que otros elementos, como publicidad engañosa, segmentación de territorios, restricciones de oferta o demanda y regulaciones discriminatorias podrían estar en juego.

El sector financiero dominicano está afectado por la disposición legal que grava los intereses recibidos por depositantes e inversionistas. Considerando los intereses como una manifestación más de rentas imponibles, esa disposición pasa por alto la importancia del ahorro en economías como la nuestra, donde el negocio ha sido tomar prestado y beneficiarse de la inflación y las ganancias de capital, habiendo los depositantes en más de una ocasión sufrido pérdidas reales en sus patrimonios.

A eso se añade la exención de que disfrutan los intereses de los títulos de Hacienda, creándose una diferenciación que incide sobre la capacidad del mercado financiero para lograr que los recursos se distribuyan en función de su productividad. Esa diferenciación supone el criterio de que el uso de los fondos por parte del Estado es socialmente más productivo que el empleo que puedan darles los intermediarios financieros, las empresas emisoras de deuda, o el Banco Central para fines de desmonetización.

La solución no es quitar esa exención sino extenderla a otros destinos del ahorro nacional. Hay quienes consideran que el efecto sobre el porcentaje ahorrado del PIB sería pequeño, yendo a incrementar el consumo. O que el impuesto es progresivo, incidiendo sobre los pocos que pueden ahorrar. O que, en peculiar interpretación Keynesiana, hay que estimular el gasto público para que la economía crezca. Pero hay también quienes no concuerdan con esos planteamientos y vaticinios, y valoran el ahorro como sustento de la formación de capital.

Artículo de Gustavo Volmar publicado en su columna Global y Variable, de Diario Libre. 


NUESTROS MIEMBROS