Retorno a la ortodoxia, artículo de Gustavo Volmar

El endeudamiento público en la República Dominicana tuvo un gran promotor, que se encargó de exaltar sus virtudes y resaltar la urgencia de aumentarlo. Más aún, ese acendrado defensor de que el gobierno tomara dinero prestado hizo también su aporte, concediendo financiamiento al país.

El FMI fue ese notorio paladín del endeudamiento. Su intención era que gobiernos como el nuestro incrementaran sus gastos durante la crisis económica que se inició en los EE.UU. en el 2008, siendo el aumento de la deuda la forma que recomendaba para obtener los recursos para gastar. Nada de elevar impuestos o reducir exenciones. Lo que proponía era gastar más para que el país no se contagiara con la recesión, aplicando una versión actualizada de doctrinas keynesianas sacadas fuera del contexto para el que fueron originalmente formuladas.

Cuánto de ese entusiasmo del Fondo por los gastos y las deudas se debió a genuinas convicciones propias, no lo sabemos. Mucho tuvo que ver el hecho cumplido de que las naciones que eran sus principales dueños estaban haciendo lo mismo. En un cambio casi milagroso, de repente el FMI abogó por políticas opuestas a las que tradicionalmente había auspiciado, incluyendo hasta masivas emisiones monetarias de los bancos centrales. Aceptar esa súbita transformación debe haber sido duro para los técnicos habituados a la ortodoxia previa, habiendo estado durante años recetando subidas de impuestos y reducciones de gastos.

Pasado lo peor de la crisis, y con abundantes evidencias de recuperación, hay señales de un retorno al pasado. El FMI vuelve a propugnar por alzas de impuestos y límites al endeudamiento, aquí y en otros lugares. Le inquieta el inmenso volumen de deudas públicas existente en la actualidad, a las que él contribuyó y a las que ahora ve como un serio peligro para la economía mundial. Y al mismo tiempo le preocupan los efectos que tendrán los aumentos en las tasas de interés.

Artículo de Gustavo Volmar publicado en su columna Global y Variable, de Diario Libre, el 2 de mayo de 2018.


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