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16 octubre 2012

Bájenle algo, doctores, por Alejandro Fernández

Afirmar que, todavía a esta altura del juego, 9 de cada 10 empresarios subvalúan RD$16,000 millones en ingresos habla pésimo tanto de los evasores como de sus supervisores, reguladores y... recaudadores.

Siempre he mantenido, por norma de escribidor, tratar de no hacer opinión pública en torno a temas que son materia de procesos judiciales.

Mantengo, ilusamente, ya sé, el ideal de una justicia ciega. Intentar levantarle el velo al juez, o la jueza, es indelicado.

Por eso, el tête-à-tête o confrontación de los banqueros y el entrañable don Juan -Sonrisas- Hernández me parece desafortunado.

De lado y lado, toca decir.

La más reciente embestida mediática provino de los letrados de la DGII, quienes nos informaron, este pasado sábado, que el empresario dominicano, que muchos piensan es evasor, es un tremendo evasor.

Y no sólo eso, sino que la evasión aparentemente se hace, de forma impúdica y grotesca, a través de dos pilares de la cotorreada estabilidad: El Banco Central de la República Dominicana y las entidades de intermediación financiera que, en conjunto, constituyen el sistema arterial de la economía.

LAS CIFRAS CHOCAN

Ahora nos enteramos, para mi sorpresa, que de 21,385 empresas que reciben ingresos por intereses gravables, según la más querida de todas las direcciones generales, solamente 1,605 (o el 7.5%) contabilizan haberlos recibido.

Hablamos, pues, nada más y nada menos, que de un nivel de evasión fiscal por el orden 92.5% del universo de empresas. ¿En serio?

Esa magnitud (la de 92.5%), contradice las estimaciones de evasión de impuesto sobre la renta que en el pasado ha reportado la misma DGII, que yo entendía era de aproximadamente la mitad del nuevo número.

El tema no es sólo que muchos evadimos (9 de cada 10 dominicanos empresarios), sino que evadimos mucho.

¿Cuánto?

Sólo por este concepto, el de los intereses gravables pagados por el Banco Central y la banca, ya en octubre pasado la DGII nos lo había adelantado: ¡Hasta RD$4,600 millones! ¡Cada año!

Aunque soy incapaz de contradecir el escándalo de que 92.5% de las empresas no reportan los ingresos que reciben del Banco Central y las entidades financieras, la estimación de que, en términos de pesos y centavos, eso llega a RD$4,600 millones me parece más que cuestionable.

ENTENDAMOS A LA DGII

En primer lugar, ellos dicen que de los RD$54,000 millones que “…Todo el sistema financiero dominicano” (esto incluye al Banco Central), “RD$30,000 millones son recibidos por las empresas y constituyen ingresos gravados.”

¿Qué ocurre? Que para el año que se pagaron esos RD$30,000 millones (2010), a la DGII solamente se le reportaron, por ese mismito concepto, RD$14,000 millones.

Es decir, RD$16,000 millones dejados de reportar y que, de haberse reportado y no deducido por otros gastos propios a cualquier empresa (como pensáramos es algo normal), se hubiese recaudado el 29% de esos intereses gravables, o RD$4,600 millones.

Hasta ahí, todo claro, ¿verdad?

Pues no.

De las bellezas que este conflicto ha generado es que vemos cómo, del lado de los banqueros, surgen dos quijotes inesperados: Los vecinos de Juan en el Banco Central y la “Super” de Bancos.

Ambas entidades reguladoras del sistema financiero se declararon en contra del reclamo de la DGII y, como para contradecirle, produjeron dos informes estadísticos en los que desglosaban, por primera y única vez (aunque habían prometido actualizarlos), la naturaleza de los receptores de los intereses pagados por el Banco Central y por todas las demás entidades financieras.

En los RD$30,000 millones de intereses pagados a “empresas”, hay montos importantes que no son gravados por la ley. ¿Cuáles? Significativamente, los más de RD$7,500 millones acreditados a favor de los fondos de pensiones que, hasta donde yo sepa, no son gravables.

HAGAMOS EL EJERCICIO AL REVÉS

Sume los intereses que el Banco Central declaró haberle pagado a las entidades de intermediación financiera reguladas (RD$9.6 mil millones) y a las empresas de seguro y de valores también reguladas (RD$1.6 mil millones).

Presumimos que la mala práctica de llevar dos libros contables, en ese tipo de entidades, es cosa del pasado. Como es así, ahí sin duda tenemos RD$11.2 mil millones en intereses gravables.

A esto toca adicionar los RD$1.0 mil millones que el BCRD admite pagarle a empresas privadas (locales no financieras), y los RD$4.8 mil millones que la Superintendencia de Bancos dice que el sistema bancario pagó a empresas similarmente privadas. Bien.

La suma de estos montos, previamente supervisados, regulados o, por lo menos, reportados, alcanza los RD$17.2 mil millones, monto bastante inferior (43% menos) a los RD$30 mil millones que la Dirección General ha reiterado en sus comunicados.

De que existen ingresos generados no reportados, existen.

Nosotros los estimamos en RD$3.2 mil millones: RD$17.2 mil millones que calculamos menos RD$14.0 mil millones que la DGII dice (sólo ella lo sabe) que le han sido reportados.

Ahora bien, ¿Es lo mismo decir que se han dejado de reportar RD$3.2 mil millones en ingresos gravables que cuantificarlos en RD$16 mil millones como afirma la DGII?

¿Es igual que se evadan, por este mecanismo y, claro, potencialmente, RD$900 millones a que se diga, como reiteran los abogados de la Dirección General, RD$4,600 millones?

Pienso, ética y moralmente, que sí. Evasión es evasión y, al igual que la corrupción y el despilfarro que ya quisiéramos muchos que se confrontara, debe ser rechazada por todos.

Dicho esto, y en defensa al honor de muchos empresarios y a la transparencia de un sistema monetario y financiero que tanto nos ha costado como nación, bájenle mucho a las estadísticas tan groseras y desproporcionadas como las que siembran en titulares.

Si no les convenzo, bájenle aunque sea “alguito”, así sea por el respeto y la admiración que merecen los avances fiscalizadores que el equipo de don Juan Sonrisas ha logrado en sus doce años en la DGII.

De lo contrario, afirmar que, todavía a esta altura del juego, 9 de cada 10 empresarios subvalúan RD$16,000 millones en ingresos habla pésimo tanto de los evasores como de sus supervisores, reguladores y… recaudadores.

¿O no?

arg@betametrix.com/@argentarium

Producto del incumplimiento de las empresas, el Estado deja de percibir RD$4 mil millones cada año.”

Doctora Fabiola Medina, del equipo de abogados de la DGII.

Periódico HOY (23 de junio de 2012)

Artículo publicado por el señor Alejandro Fernández en su columna “Argentarium”. Diario Libre, 28 de junio de 2012

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