Un fideicomiso es el acto mediante el cual una o varias personas transfieren derechos de propiedad u otros derechos a una o varias personas jurídicas, para la constitución de un patrimonio separado, cuya administración será realizada en beneficio propio o de otras personas.1
En los fideicomisos participan tres figuras:
- Fideicomitente: quien transfiere los bienes y establece el fin del fideicomiso.
- Fiduciario: quien administra los bienes según las instrucciones del contrato.
- Fideicomisario: el beneficiario, que puede ser el mismo fideicomitente o un tercero.
El fiduciario es responsable de administrar los bienes y derechos fideicomitidos en beneficio del fideicomisario, quien puede ser el mismo fideicomitente o un tercero designado.
Los fideicomisos pueden tener un impacto significativo en el desarrollo económico, ya que tienen el potencial de canalizar recursos financieros hacia proyectos específicos. El sector financiero se beneficia del fideicomiso a través de la intermediación financiera y la gestión de riesgos. Así, los fideicomisos pueden ser utilizados para financiar proyectos de infraestructura, vivienda, educación y salud, entre otros.
En República Dominicana, la figura fue establecida en 2011 mediante la promulgación de la Ley No. 189-11 para el Desarrollo del Mercado Hipotecario y el Fideicomiso. En los últimos años, este instrumento se ha vuelto especialmente relevante, sobre todo en el ámbito inmobiliario.
¿Quién regula los fideicomisos en República Dominicana?
Depende del tipo: la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), la Superintendencia de Bancos (SB) o la Superintendencia de Valores (SIV).
¿Quién puede constituir un fideicomiso en República Dominicana?
Cualquier persona física o jurídica puede actuar como fideicomitente. Sin embargo, solo las entidades autorizadas por la Superintendencia de Bancos, la Superintendencia de Valores o la DGII pueden actuar como fiduciarias, dependiendo del tipo de fideicomiso que se constituya.
Tipos de fideicomiso
- Fideicomiso de administración: Se refiere a la transferencia de activos que estarán bajo administración del dominio fiduciario, transfiriendo o no su propiedad, para que los administre y desarrolle la gestión encomendada por el constituyente, destinando los bienes fideicomitidos junto con sus respectivos rendimientos, si los hay, al cumplimiento de la finalidad señalada.
- Fideicomiso de desarrollo inmobiliario: Es el negocio fiduciario que, en términos generales, tiene como finalidad la administración de recursos y bienes afectos a un proyecto inmobiliario o a la administración de los recursos asociados al desarrollo y ejecución de dicho proyecto, de acuerdo con las instrucciones señaladas en el contrato.
- Fideicomisos de garantía: Es el negocio fiduciario que se constituye cuando una persona entrega o transfiere a la sociedad fiduciaria bienes o recursos, con la finalidad de garantizar el cumplimiento de obligaciones propias o de terceros.
¿Para qué se utilizan los fideicomisos?
Los fideicomisos tienen aplicaciones muy diversas dentro del sistema financiero y empresarial. Entre los usos más comunes en República Dominicana figuran:
- Desarrollo de proyectos inmobiliarios: permiten separar los recursos destinados a una obra del patrimonio general del desarrollador, protegiendo tanto al inversionista como al comprador.
- Garantía de obligaciones: se utilizan para respaldar préstamos u otras obligaciones financieras, ofreciendo al acreedor una garantía más sólida que las figuras tradicionales.
- Gestión de inversiones: canalizan fondos hacia instrumentos específicos con un fin de rentabilidad definido desde el contrato.
- Planificación sucesoral: permiten organizar la transferencia del patrimonio a los herederos o beneficiarios designados, evitando conflictos y agilizando el proceso.
- Fines filantrópicos, culturales o educativos: se constituyen para preservar patrimonios culturales, apoyar instituciones educativas o financiar proyectos sin fines de lucro.
- Financiamiento de proyectos de infraestructura: el sector público y privado los utilizan para gestionar recursos destinados a obras de gran escala.