Dinámica bancaria - Educación financiera

Préstamos bancarios: qué son, cómo se clasifican y para qué se utilizan

El crédito es uno de los motores más importantes de la economía. Permite que las familias accedan a vivienda, educación o bienes de consumo. Al mismo tiempo, facilita que las empresas inviertan, expandan sus operaciones y generen empleo. Sin embargo, no todos los préstamos se ajustan a las mismas condiciones ni plazos de pago.

En el sistema financiero dominicano, las entidades de intermediación financiera (EIF) autorizadas por la Superintendencia de Bancos, como los bancos múltiples, pueden canalizar recursos desde el ahorro hacia el consumo y la inversión, mediante el otorgamiento de préstamos. Esta es una de las operaciones permitidas bajo la Ley Monetaria y Financiera No. 183-02.

¿Qué es un préstamo y cómo se pueden clasificar?

Un préstamo es un contrato mediante el cual una entidad financiera concede una cantidad determinada de dinero a una persona o empresa, con la obligación de devolverla en un plazo determinado y pagar intereses.

El Reglamento de Evaluación de Activos (REA) establece una clasificación de la cartera de crédito en tres grandes categorías:

  • Consumo
  • Comercial
  • Hipotecario

Préstamos de consumo

Los préstamos de consumo son otorgados a personas físicas «cuya fuente principal de ingresos provenga de salarios, remuneraciones por consultoría, rentas, alquileres, intereses por depósitos, rendimiento de inversiones, jubilaciones, entre otros».

Su objetivo es cubrir necesidades individuales o familiares, como la compra de electrodomésticos, un vehículo, financiamiento de viajes, de educación o de solares, así como para la remodelación de una vivienda. Estos incluyen los préstamos a través de tarjetas de crédito personales.

Préstamos comerciales

Por otro lado, los préstamos comerciales están diseñados para financiar actividades productivas de sectores como turismo, construcción, manufactura, comercio, agropecuario, entre otros. Su finalidad es fortalecer las operaciones empresariales de grandes empresas y pymes.

Las diferencias se centran en el enfoque, el público objetivo y las facilidades diseñadas para cada segmento. Mientras el préstamo personal responde a necesidades individuales, el comercial busca apoyar la actividad económica.

Préstamos personales o de consumo

Sus destinos más comunes son:

  • Compra o remodelación de vivienda
  • Compra de vehículo o solar
  • Pago de estudios
  • Gastos médicos
  • Necesidades de liquidez
  • Viajes u otros gastos personales

Préstamos comerciales (banca empresarial/corporativa)

Pueden destinarse a:

  • Capital de trabajo
  • Compra de maquinaria o equipos
  • Adquisición de activos
  • Expansión de instalaciones
  • Inversión

Préstamos para hipotecarios para viviendas

Son préstamos otorgados a personas físicas con el propósito exclusivo de adquirir, construir, reparar, ampliar o remodelar una vivienda, los cuales se pagan generalmente en cuotas periódicas y están garantizados en su totalidad con el mismo inmueble financiado. Esta categoría no incluye otros créditos que, aunque cuenten con garantía hipotecaria, tengan un destino distinto al habitacional, los cuales se clasifican como créditos comerciales.

Préstamos especializados

Dentro de los préstamos de consumo y comerciales existen modalidades específicas, según la necesidad del financiamiento.

  • Préstamos para vehículos: permiten adquirir automóviles nuevos o usados. El vehículo suele funcionar como garantía.
  • Préstamos educativos: cubren matrícula, programas técnicos o universitarios. En algunos casos contemplan períodos de gracia.
  • Préstamos interinos (construcción): financian la etapa de construcción de un proyecto inmobiliario. Son temporales y, al finalizar la obra, suelen sustituirse por un crédito hipotecario.

Cada una de estas modalidades puede incluir productos especializados diseñados por las entidades financieras, según el perfil del cliente y el destino del crédito, por lo que su oferta varía de un banco a otro.

Asimismo, es importante tener en cuenta que las entidades pueden requerir, o no, garantías como respaldo al momento de otorgar un financiamiento en específico.

Antes de solicitar un préstamo

En primer lugar, consulta la página web de tu banco y revisa los productos disponibles para personas, empresas o pymes, de modo que puedas identificar la opción que mejor se adapte a sus necesidades. Asimismo, verifica el tarifario de cargos y comisiones, donde encontrarás las tasas de interés asociadas al financiamiento.

Finalmente, evalúa tu capacidad de pago: analiza tu presupuesto mensual y determina si puedes asumir la cuota sin comprometer tu estabilidad financiera.

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